¿Tus datos aparecieron en una filtración? Guía de primeros auxilios
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Usaste el chequeo de dark web y apareciste en una o varias filtraciones. Primero: no entres en pánico. Aparecer en una filtración es estadísticamente lo normal — la mayoría de los emails con más de unos años de uso están en alguna. Lo que importa es qué hacés ahora.
Primera hora: cortar el riesgo inmediato
- Cambiá la contraseña del servicio filtrado. Si el sitio que sufrió la filtración todavía existe y lo usás, cambiá esa contraseña ya.
- Cambiala en todos lados donde la repetiste. Este es el verdadero riesgo: los atacantes prueban la combinación email + contraseña filtrada en cientos de servicios (se llama credential stuffing). Si usabas la misma contraseña en el banco, el email o redes sociales, cambialas todas.
- Priorizá tu casilla de email. Quien controla tu email puede resetear casi todas tus otras cuentas. Esa contraseña tiene que ser única y fuerte.
Primera semana: blindar lo que quedó
Activá el segundo factor (2FA)
Con el segundo factor activado, una contraseña filtrada no alcanza para entrar. Preferí una app de códigos (Google Authenticator, Authy) o una llave física antes que el SMS — el SMS es vulnerable al SIM swapping, que en Argentina existe y se usa.
Empezá a usar un gestor de contraseñas
La única forma realista de tener una contraseña única por servicio. El gestor las genera y las recuerda por vos. Los navegadores modernos traen uno integrado; los dedicados (Bitwarden, 1Password) son mejores.
Vigilá tus cuentas sensibles
Si la filtración incluyó datos financieros o tu documento:
- Revisá los movimientos de tus cuentas y tarjetas de las últimas semanas.
- Pedí tu informe crediticio (en Argentina: el informe del BCRA es gratuito y online) para detectar créditos o cuentas que no abriste.
- Desconfiá de llamadas o mensajes que "justo" saben datos tuyos: una filtración reciente es materia prima para estafas dirigidas.
Qué derechos tenés en Argentina
La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales te da herramientas concretas:
- Derecho de acceso: podés exigirle a la empresa que te diga qué datos tuyos tiene y qué pasó con ellos.
- Derecho de supresión: si ya no querés que traten tus datos, podés pedir que los eliminen (con excepciones legales).
- Denuncia: la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) recibe denuncias contra empresas que tratan datos de forma negligente.
Si la empresa que se dejó filtrar tus datos opera en Europa o te trata como usuario europeo, el RGPD además la obliga a notificar la filtración a la autoridad en 72 horas — y las multas por no hacerlo son serias.
¿Cuándo conviene consultar con un abogado?
- Si sufriste un daño concreto: te vaciaron una cuenta, sacaron un crédito a tu nombre, usaron tu identidad.
- Si la empresa no responde a tu pedido de acceso o supresión.
- Si tu caso involucra datos sensibles (salud, biometría, datos financieros) y querés evaluar un reclamo.
El daño por una filtración puede ser indemnizable. Cada caso depende de qué se filtró, qué hizo (o no hizo) la empresa, y qué daño se puede probar.
Checklist final
- Contraseña filtrada cambiada en todos lados ✓
- 2FA activado en email, banco y redes ✓
- Gestor de contraseñas funcionando ✓
- Movimientos bancarios y crediticios revisados ✓
- Pedido de acceso/supresión enviado si corresponde ✓
¿Tenés dudas sobre tu caso concreto? Consultame — la primera consulta es gratuita.
Seguí leyendo: para entender todo el marco de protección de datos, mirá la guía de protección de datos y RGPD. Y si querés chequear una política de privacidad antes de aceptarla, probá el escáner gratuito.
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